Actividades año 1993


Palabras  del Dr. Joan Oró, científico catalán de la NASA.

La América que encontramos

Palabras pronunciadas por el profesor Joan Oró con ocasión del Vº Centenario del regreso de Cristóbal Colón de América a España. El aniversario tuvo lugar en el Monasterio de san Jerónimo de la Murtra (Badalona), ante la presencia de sus majestades los reyes.

majestades: La pasión por explorar del hombre, ya viene de nuestros remotos antepasados prehistóricos, que partiendo del África se esparcieron por los cuatro continentes y se establecieron en todo el mundo con la excepción del continente de la antartida. Ya dentro de este milenio, Marco Polo siguió una ruta hacia el este por tierra firme, y Cristobal Colón surcó los mares en dirección opuesta creyendo que podía llegar a las mismas tierras del gran khan, o a las misteriosas islas de Cipangu. Así descubrió colon el nuevo mundo al que le dio el nombre de América.

La América del siglo XX que encontramos los que nos aventuramos unos quinientos años mas tarde siguiendo al gran almirante, es muy distinta de la que él encontró.

Desde un punto de vista humano se puede decir que en el nuevo mundo coexisten tres américas. La de los pobladores originales que vinieron de Asia  a través del estrecho de Behring y que desarrollaron grandes civilizaciones en muchas partes del continente americano. La América iberoamericana constituida principalmente por descendientes de españoles, portugueses y de otros países mediterráneos y africanos, y la empresa del norte que aunque fue inicialmente explorada por españoles, entre los cuales había un grupo de voluntarios catalanes en el caso de California, fue poblada principalmente por emigrantes de Inglaterra y de otros países europeos. Y mas tarde por africanos y por todas las naciones del mundo. Es la gran Babilonia actual.

Las circunstancias de mi ida a los Estados Unidos, fueron motivadas por el deseo de hacer investigación científica en el campo de la bioquímica y en el de los orígenes de la vida, pasión de mi juventud, que no hubiese podido realizar ni en España, ni en la Europa de aquellos tiempos después de la segunda guerra mundial.

Fue la confrontación entre las dos mayores superpotencias del mundo la causa inmediata del inicio de una gran revolución científica y tecnológica durante las cuatro décadas pasadas.

Ella empezó con la puesta en orbita del satélite Sputnik por los rusos (o lo que fue la Unión Soviética). Ante dicho reto, el presidente americano John F. Kennedy reaccionó con la planificación por la NASA del proyecto Apollo, que se pudo enseguida en marcha y culmino con el primer viaje de exploración espacial tripulado desde la tierra a la luna. El Apollo XI y termino con el Apollo XVII. En espíritu fue la continuación de la gesta exploradora de Cristobal Colón. Sin embargo, no hay duda de que los conocimiento científicos y tecnológicos y los medios económicos fueron distintos en ambos casos.

Pero es importante reconocer que la gesta de Colón y los navegantes españoles representando a los Reyes Católicos y la gesta de Neil Armstrong, y los astronautas americanos representando a la NASA y al gobierno americano, al poner los pies sobre la isla de San Salvador, el primero, y sobre la luna el segundo, han pasado a ser los acontecimientos históricos que mas influencia han tenido en el desarrollo de la humanidad en estos últimos cinco siglos, al proporcionarnos un conocimiento mas preciso de la tierra y del sistema solar, respectivamente.

Dentro de unos mil años, las generaciones futuras recordaran el siglo veinte como el siglo en que el hombre emancipándose de la fuerza de la gravedad, sale de la tierra y entra por primera vez en el nuevo mundo del espacio. Se revivirán pues con admiración y nostalgia, aquellos momentos históricos en que el hombre puso por primera vez los pies sobre el otro cuerpo celeste, y envió naves espaciales a explorar la mayor parte de los planetas y satélites del sistema solar. Algunas de estas naves, están ya mas allá de nuestro sistema solar cruzando el espacio cósmico con rumbo a otros mundos.

Reverberan también en los oídos de nuestros descendientes la palabra pronunciadas por un joven sereno y audaz cuando daba el primer paso sobre la luna: “un pequeño paso para el hombre; un paso gigante para la humanidad”. Este primer paso interplanetario fue dado por Neil Armstrong, comandante del Apolo 11, el veinte de julio de 1969, el mismo día 20 de julio (aunque siete años mas tarde) en que una de las naves no tripuladas del Viking, se posaba por primera vez sobre la superficie de un planeta, el planeta Marte.

Desde un punto de vista científico, durante las décadas que siguieron se realizaron varias de las misiones espaciales más importantes para la exploración del sistema solar, las misiones de la NASA Mariner y Viking al planeta rojo; Pionner, Venus y Magallanes al planeta amarillo; Voyager a los planetas gigantes y sus satélites. También se realizaron misiones al cometa Halley por la Unión Soviética, Japón y la agencia espacial europea. Por lo tanto, no creo que sea exagerado decir que con estas misiones y las que precedieron y siguieron se han obtenido mas conocimientos precisos sobre los cuerpos celestes del sistema solar que en toda la historia de la astronomía.

majestades: en resumen, la investigación espacial y la exploración del espacio han aportado muchos conocimientos básicos y prácticos al hombre. Así, pues con el análisis de las muestras lunares, se confirmaron las ideas fundamentales y las teorías cosmoquímicas sobre el sistema solar, conocimiento que ha representado un gran avance para la ciencia en general.

Pero tal vez lo más importante es que el hombre, al salir fuera de la tiera ha podido ver nuestro planeta desde una cierta distancia y se ha dado cuenta de lo pequeño que este es, de la fragiidad de la biósfera y de la finitud de los recursos terrestres. Esto tiene que imponer al hombre un espíritu de comprensión con lo que debe apelar a la necesidad de adoptar una actitud de cooperación para resolver nuestros problemas, ya sean los derivados del control del crecimiento de la población humana, de la distribución equitativa de los recursos terrestres o de la paz, puesto que desde el espacio no se distinguen las fronteras entre las naciones y se ve el planeta como un hogar único y común para todos los habitantes de la tierra, sin distinción de ninguna clase.

A pesar de esto quizás algunos todavía se preguntaran majestades, y ¿para qué ha servido o servirá esta exploración espacial?. En primer lugar el hombre tiene una mejor idea de su lugar en el universo. Pero desde un punto de vista más pragmático puede decirse que dicha exploración ha sido la chispa para la revolución electrónica y robótica actual. Así  pues, los países que han sabido aprovecharse de los aspectos prácticos derivados del uso de los ordenadores y de la automatización, tanto para comunicaciones interplanetarias como terrestres, y tanto en el uso de robots para aterrizar en la luna o en Marte, como para la fabricación de automóviles y de otros instrumentos electromecánicos, están hoy día en la frontera de los países mas avanzados del mundo. Se calcula que por cada dólar gastado en el proyecto Apollo de la NASA, se convirtió al cabo de pocos años en diez dólares en la economía mundial.

Ahora bien, majestades, sin menospreciar la importancia del desarrollo económico, algunos de nosotros fuimos a América solo con la inquietud y el mismo espíritu que el gran almirante, en busca de nuevos conocimientos. Efectivamente, la América que encontramos estaba sumida en un bullente proceso de exploración e investigación científica del que solo hoy voy a mencionar algunos avances mas destacados.

El descubrimiento del mecanismo bioquímica de la fotosíntesis vegetal responsable de la transformación del dióxido de carbono en sustancias nutritivas para los animales, gracias a la energía recibida del sol. Al mismo tiempo dicho proceso genera a partir del agua el gas oxigeno que es esencial para la vida de todos los seres aeróbicos, como nosotros. Este proceso fue descubierto por el profesor Melvin Calvin.

El profesor Calvin, me ofreció la oportunidad de trabajar en la universidad de California en Berkeley para seguir mis estudios químicos sobre el origen de la vida, después que tuve la fortuna, en la universidad de Houston, de descubrir la síntesis de la adenina, a partir del cianuro de hidrógeno, y haber desarrollado una teoría sobre el papel importante de los cometas en el aporte de materia orgánica a la tierra primitiva para que en ella pudiese aparecer la vida.

Durante los años cincuenta, otros cuatro grandes descubrimientos tuvieron lugar en el campo de la bioquímica: el hallazgo de la estructura del ácido desoxiribonucleico obra de James Watson y Francis Crick, que dio la clave del proceso de reproducción de todos los seres vivientes. El descubrimiento de la síntesis de los ácidos ribonucleicos y desoxiribonucleicos, el primero hecho por nuestro compatriota asturiano el profesor Severo Ochoa que falleció anteayer (una gran perdida para la ciencia). Y el segundo, por su colega el profesor Arthur Kornberg, estos hallazgos sentaron las bases para la elucidación del código genético de todos los seres vivos que fue realizada principalmente por los doctores Marshall Niremberg y Severo Ochoa. Dichos cuatro descubrimientos explican la esencia de la vida.

Con los nuevos avances de la ingeniería genética y de la biotecnología, estamos entrando en una nueva fase de la biomedicina que abre una esperanza hacia un futuro mejor. Aunque se ha avanzado mucho en el tratamiento del cáncer quizás algún día lograremos controlar genéticamente dicha enfermedad, además del posible control de otros azotes de la humanidad como el sida y las enfermedades degenerativas.

Y antes de terminar estas palabras debo decir majestades que el legado del descubrimiento realizado por Cristobal Colón y por España, continua vivo en los estados unidos en sus aspectos esenciales. Por ejemplo, cada año en Houston, el día doce de octubre se celebra una fiesta con la participación de españoles, hispanoamericanos y americanos, miembros del instituto de cultura hispánica, y con la representación figurada tanto de los Reyes Católicos como de Cristóbal Colon y de otros personajes, donde se rinde el homenaje debido a la gesta española.

Pero, desde un punto de vista científico quizás lo más interesante que demuestra la importancia de la gesta de Colón, es la que la NASA ha iniciado precisamente el 12 de octubre del año pasado la conmemoración del 500 aniversario, la exploración por medio de radiotelescopios de la posible existencia de otras civilizaciones extraterrestres en nuestra galaxia. Se espera que dicho programa, llamado “seti”, sea continuado durante al menos los 10 años próximos. Los primeros resultados de dichas investigaciones, fueron presentados en la VII reunión de la sociedad internacional para el estudio del origen de la vida que  se celebro este pasado mes de julio en Barcelona, y que tuve el honor de presidir.

Como conclusión, creo que es bien patente que el viaje de Cristobal Colón al Nuevo Mundo y su regreso a este lugar histórico de san Jerónimo de la Murtra donde los Reyes Católicos lo recibieron, no fue en vano para la humanidad.

majestats en aquest monestir tant humil de la terra catalana, Colom va anunciar al vell mon l´existencia d´un nou mon, per primera vegada en la historia; encara que ell mori sense possiblement comprendre tota la transcendencia del seu descobriment. 

moltes gràcies”.

             J.Oró
3 de noviembre de 1993.

 
 

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