El primer monasterio jerónimo de Cataluña, Sant Jeroni de la
Vall d’Hebron, fue fundado el año de 1393 en las estribaciones del Tibidabo
donde existía una ermita dedicada a este santo.
La fundación de San Jerónimo de la
Murtra se debe al mercader barcelonés Bertran Nicolau (+1421), un
ciudadano que había hecho una fortuna considerable con la cual impulsó
diversas fundaciones. Nicolau se ofreció al monasterio de Sant Jeroni
de la Vall d’Hebrón para realizar donaciones y sufragar obras, pero la
reina, celosa por mantener el patronazgo real, se negó. Una vez establecida
la relación entre Bertran Nicolau y los jerónimos, éste cambió su
ofrecimiento con tal de fundar otro monasterio de la orden. Bertran Nicolau
pidió licencia al Papa Benet XIII, el Papa Luna (considerado
antipapa), el cual se la concedió en Aviñón el 6 de agosto de 1413. Bertran
Nicolau entonces, adquirió unas casas en Sant Pere de Ribes (Garraf) en
un lugar, aun hoy en día conocido con el nombre de “Torre del Veguer” o
“los frailes”.
Cinco jerónimos procedentes de Cotalba (Safor) y dos hermanos
legos de Vall d’Hebron comenzaron a vivir en estas casas el 20 de noviembre de
1413. El nuevo monasterio pasó a llamarse Sant Jeroni del Mont Olivet (nombre
alusivo al huerto de los olivos donde Jesús oró en el comienzo de su Pasión).
Pero pronto comenzarían las dificultades para la comunidad porque el lugar era
malsano y no tenía ni agua ni leña y el sol era estéril y no se podía
cultivar. Pidieron al fundador que los cambiara de lugar, atendiendo a la bula
pontifícia, se los permitieron.
Bertran Nicolau
encontró un lugar que le pareció más adecuado, una antigua
casa llamada Ça Murtra, cerca de Badalona, documentada ya desde
el s. XIII y propiedad entonces de Joan Çafont, maestro racional
de la Casa del Rey, es decir, el funcionario que tenía a su cargo la
contabilidad. La Casa de la Murtra era muy importante, de ella dependian
diversas casas de Badalona, de Alella y de Tiana, además numerosas tierras,
bosques, viñas y huertos entre Santa Coloma de Gramenet y Badalona. Tenía
también abundante ganadería.
Con licencia general de la orden, fray Diego de Alarcón,
del 22 de octubre de 1416, Nicolau vendió el monasterio de Sant Pere
de Ribes y compró la casa Ça Murtra. Los frayles encontraron providencia
que el lugar llevara precisamente el nombre de la “murtra”, ya que
la fundación d’Alzira (Ribera Alta) llevaba justamente este mismo
nombre. El nombre provenía de un arbusto -la murtra- de flores blancas y
olorosas. Por eso, y aunque el monasterio, canónicamente, fue bautizado
como San Jerónimo del Valle de Belén, siempre ha mantenido como
segundo nombre “Sant Jeroni de la Murtra” que es con el que ha
llegado hasta la actualidad.
En este lugar los comienzos también fueron difíciles porque el
lugar era pantanoso y los mosquitos molestaban a los frayles. La comunidad
pidió al fundador unirse al otro gran monasterio jerónimo catalán, Sant
Jeroni de la Vall d’Hebron, y transladarse a la Casa Real de Bellesguard,
que les habían ofrecido, pero las cláusulas fundacionales lo impidieron.
Así pues, tuvieron que quedarse en la Murtra. Con notable esfuerzo hicieron
desparecer las aguas estancadas en el fondo del valle que eran la causa de
las fiebres palúdicas. Por eso, seguramente, abrieron paso a la roca en un
lugar cercano y un poco más arriba de la conocida masia llamada Can Oliva,
que se levantaba sobre Can Sunyol, a unos doscientos metros de Can Bofí
Vell, en el actual barrio de Montigalà. Con esta mejora, que saneaba el
lugar, pronto hubo un revivir de la comunidad, acompañado de nuevas
vocaciones.
De estos primeros años tenemos pocos
datos, pero sabemos que, a mediados del siglo XV, la vida comunitaria ya
estaba consolidadada y ya había culto público en el monasterio. En 1453,
delante del notario barcelones Guillem Jordà, se firmó un acuerdo que
ponía fin al pleito entre el canonge de la catedral de Barcelona, Antoni
Ça Plana, paborde de la parroquia de Badalona, y la comunidad jerónima.
El problema había surgido a raíz de los derechos que los frailes tenían que
pagar cada año.