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Perú:
Del Virrey Amat al barrio Pamplona Alta
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Perú,
país ubicado en América del
Sur, limita al norte con Ecuador y Colombia, al este con Brasil y Bolivia, al
sur con Chile y al oeste con el Océano Pacífico. La mayoría de sus habitantes
son quechuas, mestizos y blancos, además de minorías de origen africano y
mulato. Las lenguas mayoritarias son el quechua y el castellano.
Cataluña-Perú,
Perú-Cataluña
En
la época colonial la presencia catalana en Perú se hizo manifiesta con figuras
tan destacadas como tres virreyes: Manuel Oms i de Santapau, Manuel
d'Amat i de Junyent i Gabriel Miquel d'Avilés i del Fierro. De ellos
tres el más famoso es Manuel d'Amat i de Junyent (Vacarisses, Vallés
Occidental, 1707 - Barcelona, 1782), arquitecto y urbanista. En
el año 1761 Carlos III lo nombró virrey de Perú y presidente de la
Audiencia de Lima. Introductor de la corriente rococó en Perú, impulsó la
reconstrucción de Lima. Fue uno de los gobernantes más importantes en Perú en
el s.XVIII. Saneó la administración, combatió la delincuencia y fundamentó
la economía y la instrucción en el difícil momento de la expulsión de los
jesuitas. Hizo una campaña en el Mato Grosso (1762) durante los conflictos
hispano-portugueses por las fronteras coloniales. Desde Perú se hizo construir
(1772-1778) el magnífico edificio rococó situado en la Rambla de Barcelona,
según proyecto trazado por él mismo y dirigido desde Perú. Hoy esta casa es
museo y centro de los servicios culturales del Ayuntamiento de Barcelona.
Ha
tenido especial trascendencia su episodio amoroso con Micaela Villegas
Hurtado (1748-1819), conocida por "La Perricholi". Hijo del
Virrey y de la Perricholi fue Manuel d'Amat i Villegas, que permaneció
en Perú y fue uno de los firmantes del acta de independencia de Perú, el 28 de
julio de 1821.
En
el siglo XVII destaca también el arquitecto y escultor Pere de Noguera,
autor de la sillería del coro de la Catedral de Lima. En el ámbito religioso,
la aportación catalana fue igualmente importante: en el s.XVI jesuitas como Baltasar
Pinyes (rector del colegio de Lima); en el s.XVIII, franciscanos como Josep
Amich, destacado cartógrafo, matemático y explorador, o Narcís Girbal,
explorador del río Ucayali. Actualmente el gironés Enric Pèlach i Feliu
es obispo en Abancay en la zona andina del Perú.
A
pesar de todo, Perú no ha sido nunca un país de inmigración catalana. El máximo
contingente de catalanes establecidos en Perú llegó a mediados del siglo XX
por motivos económicos y se ha dedicado al comercio y a la industria,
especialmente al sector textil. Han habido diversas asociaciones que han
potenciado la vida cultural, como la Agrupación Catalana Montserrat y la
asociación “Grup Català els 4 Gats”.
También
en la toponimia peruana encontramos diversos picos con nombres catalanes como
Montserrat, Núria, etc. La advocación a la Virgen de Montserrat es conocida en
Lima y también en Cuzco, en Lima hay el barrio el Montserrat o Montserrate.
Un
dato poco conocido es que un peruano, Luis Diaz Aux de Armendáriz, fue
obispo de Urgell del 1622 al 1627.
Entre nosotros la presencia de Perú
ha sido y es también importante. En la exposición de nuestra flora americana
que presentamos el año pasado en este mismo museo, había una serie de plantas
y flores procedentes de Perú.
En
el terreno literario citemos al poeta peruano César Vallejo, quien en
1930 pasó por Barcelona al ser expulsado de Francia. Regresó en 1938,
procedente de Valencia, y el domingo 11 de julio estuvo presente en un acto en
el palacio de la Música presidido por Lluís Companys. El novelista
peruano Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú 1936) se dio a conocer con el
libro de cuentos Los Jefes (1958), que obtuvo el premio Leopoldo Alas.
Ha hecho también crítica literaria y ha publicado diversos ensayos y la tesis doctoral
El combate imaginario: las cartas de Joanot Martorell (1972), en
colaboración con Martí de Riquer y de otros. Fue candidato a la
presidencia de su país.
Es necesario citar la importancia de
la comunidad peruana que vive y trabaja entre nosotros, estudiantes de medicina,
médicos, enfermeras, algunos comerciantes, etc.
Una experiencia de hermanamiento con Perú
En
la sede de la Fundación Cataluña-América y, teniendo como telón este rico
contexto de intercambio cultural y humano entre Perú y Cataluña, el grupo
Takyllakta compartió su experiencia en aquel país sudamericano.
Takyllakta
(esperanza de un pueblo) es un grupo joven y entusiasta de la parroquia de San
José, en la ciudad de Badalona (cercana a Barcelona), que ha cruzado el océano
en diversas ocasiones con una voluntad solidaria. A través de diapositivas nos
transportaron a los asistentes hasta la realidad peruana de Pamplona Alta, un
barrio marginado de Lima. Un audiovisual que, valiéndose de contrastes, hizo
notar las carencias de las comunidades periféricas de muchas ciudades
latinoamericanas. Comunidades que, no obstante las limitaciones materiales, se
manifiestan llenas de un sencillo y profundo sentido de la vida.
En
una de las diapositivas en que aparecía un muro, ellos explicaron: "a
este muro lo llaman el 'muro de la vergüenza', porque fue edificado desde la
zona rica para que el crecimiento de la zona pobre no llegara a invadirlos".
Contrastes
fuertes, sin duda, y muy representativos de esta etapa de crisis y transición
mundial. Su contacto con Perú nació a través de la parroquia de Pamplona
Alta. Éste es un centro religioso que, además de los servicios eclesiales, es
un centro de asistencia social con una labor muy importante en la comunidad.
Congrega a todos los sectores del barrio. La presencia de los jóvenes y las
madres de familia son el principal motor. "Los jóvenes, en un momento
se sacan las guitarras, se sacan las flautas y arman la fiesta. Son gente con
mucha vida, mucha fe y mucha esperanza". Así concluyó la exposición
de este grupo de catalanes que cada año atraviesan el Atlántico para ayudar a
sus hermanos peruanos.

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